La flauta

Descripción

La flauta es un instrumento de viento, perteneciente a la familia de las maderas dentro del conjunto orquestal. Su registro agudo y su peculiar agilidad sonora, la convierten en protagonista de los momentos orquestales más brillantes, donde suele duplicar la voz de los primeros violines.

Desde el punto de vista acústico, es un instrumento de boca, en el que el soplo del instrumentista excita una columna de aire que choca contra el borde de una pequeña abertura circular longitudinal, llamada boca. En la flauta podemos oír tres registros bastantes distintos en carácter. Los sonidos graves tienen una naturaleza mórbida; el registro medioagudo se asemeja al canto de una voz femenina, mientras que el sobreagudo crea un ambiente algo sobrenatural, entre cristalino y silbante

El material más empleado antiguamente en la fabricación de la flauta era la madera de boj y de ébano. Asimismo, hay flautas con un cuerpo entero de plata, aunque este hecho no afecta a su sonoridad.

La agilidad de la flauta se manifiesta en un uso extendido de adornos y efectos sonoros como la oscilación rápida entre dos notas (trinos y trémolos). Es capaz de realizar todo tipo de acrobacias melódicas en escalas y arpegios virtuosos, no solo ligando las notas (legato), sino también al atacarlas secamente con el stacatto.

Entre los efectos destacan los trémolos dentales (o frulatti) que crean una tremulación muy espesa, que tiene tanto un valor decorativo o efectista , como expresivo en pasajes desgarradores. La flauta es también ágil en lo que a armonía se refiere, permitiendo tocar sin dificultades añadidas en cualquier tonalidad.

Sitio en la orquesta

Las flautas (que suelen encontrarse en las partituras orquestales en un número entre 2 y 4) se ubican a la izquierda del Director, en la primera línea de las maderas, justo detrás de los arcos.

Historia

Este instrumento ha estado y está presente en muchísimas culturas del mundo actual y antiguo. Su antecesor más directo es la flauta travesera del barroco, que entonces se construía de madera y padecía ciertos problemas de afinación. La moderna flauta, con su sistema de embocadura y llaves, fue ideada y construida por ver primera por el alemán Theobald Böhm (1794-1881) y, a diferencia de la antigua flauta travesera, no tiene forma de cono sino que es cilíndrica.

Piezas musicales escritas para flauta

Algunas de las más importantes obras escritas para flauta son Seis sonatas para flauta (J. S. Bach), Seis sonatas (Haendel), Sonata en la menor (K. Ph. E. Bach), Concierto para flauta y arpa (Mozart), dos Conciertos (Mozart), el solo de Eleonora (Beethoven), el Scherzo de sueño de una noche de verano (Mendelssohn), Sigfrido (Wagner), Serenata para instrumentos de viento (R. Strauss) o Syrinx (Debussy).

El Oboe

Instrumento de viento madera.

 

El oboe es un instrumento de viento-madera que se desarrolló en Francia en el siglo XVII y su nombre proviene del francés hautbois, que significa madera alta y es el nombre de la dulzaina, un caramillo de lengüeta doble que se utilizaba en la música popular.

El oboe se constituye en forma de tubo cónico y está provisto de doble lengüeta de caña, situada en la embocadura del instrumento. Las lengüetas vibran entrechocándose periódicamente y causando así las vibraciones en la columna de aire dentro del tubo.

El oboe cuenta con un complejo mecanismo de llaves que le permiten, al igual que la flauta o el clarinete, interpretar pasajes de gran dificultad técnica como solista.

Suele asumir la voz de soprano o mezzo en la familia de las maderas, con unos timbres bastante homogéneos y un timbre algo nasal, que puede recordar al de una gaita. Es dulce, expresivo, ágil y de sonoridad noble y bella y muchas veces recuerda a la voz femenina. Los sonidos graves son algo rudos, siendo los medios los más bellos. Dentro de la orquesta, se sitúa a la izquierda del Director, después de las flautas, en la primera línea de las maderas, justo detrás de los arcos.

Importantes compositores de todas las épocas han escrito obras completas o solos para este instrumento. Así, en la época del Barroco, compusieron conciertos para oboe Alessandro Marcelo (1684-1750), Johann Sebastian Bach (Aria del tenor en la Pasión según San Mateo), Antonio Vivaldi (1678-1741), Haendel (conciertos para oboe, dos sonatas para oboe) y Tommaso Albinoni.

 

Orquesta y Coros de Radio Televisión Española

 

Orquesta y Coros de RTVE

 

La Orquesta de Radio Televisión Española (RTVE) nace oficialmente el 27 de mayo de 1965 ofreciendo en el Teatro de la Zarzuela de Madrid su primer concierto de la mano de su Director y fundador, Don Igor Markevitch.

Posteriormente dirigieron la orquesta los siguientes maestros: Antoni Ros-Marbà (1965-1967), Enrique García Asensio (1965-1984), Odón Alonso (1968-1984), Miguel Ángel Gómez Martínez (1984-1987), Arpad Joó (1988-1990), Sergiu Comissiona (1990-1998), Enrique García Asensio (1998-2001) y Adrian Leaper.

En sus primeras actuaciones públicas ya se podían apreciar las líneas maestras que iban a marcar su estilo: el repertorio clásico-romántico, la música española y el servicio a la creación musical de nuestro tiempo. Sin embargo, en los últimos tiempos ha incrementado notablemente su discografía, que abarca desde Manuel de Falla, Barbieri, música iberoamericana, galas líricas, pasodobles, las sinfonías de Gustav Mahler, etc. Más recientemente, se ha incorporado una interpretación de Iván el Terrible, de Prokofiev, en colaboración con el Coro de RTVE.

A lo largo de su historia ha tenido diferentes sedes, como son el ya mencionado Teatro de la Zarzuela, el Palacio de la Música, el Palacio de Congresos y el Teatro Real, antes de la inauguración del Teatro Monumental, remodelado y heredero de la mejor historia sinfónica madrileña.

Entre sus principales actuaciones internacionales podemos destacar la del Carnegie Hall de Nueva York (1971), el Royal Festival Hall de Londres (1975), el Tonhalle de Zurich (1986), el Théâtre Chatelet de París (1986), el Suntory Hall de Tokio (1988), el L’Arsenal de Metz (1989) o el Festival Enescu de Bucarest (1995).

Orquesta Filarmónica de Berlín

Una de las orquestas más prestigiosas del mundo

 

La Orquesta Filarmónica de Berlín es una de las orquestas sinfónicas más importantes del mundo, cuyo actual director titular es Simon Rattle. Además, la Orquesta también es base de varios conjuntos de música de cámara. Tras la destrucción, en la Segunda Guerra Mundial, de su antigua sede, la orquesta reside desde 1963 en la Berliner Philharmonie, diseñada por el arquitecto Hans Scharoun, una de las más importantes salas de conciertos del mundo.

Desde 2002 es una fundación pública, financiándose con subsidios del gobierno de la ciudad de Berlín.

Historia

La precursora de la Filarmónica de Berlín fue la orquesta creada por el director Johann Ernst Benjamin Bilse (1816-1902) quien fuera antiguo miembro de la orquesta de Johann Strauss (padre) en Viena y que comenzó a dar conciertos con su orquesta en 1867 en la nueva sala de conciertos de la Leipziger Strasse. Los Bilsekonzerte se hicieron muy populares en poco tiempo, y, aunque inicialmente se dedicaron a la música de entretenimiento, Bilse introdujo poco a poco las obras del gran repertorio, e incluso llegó a invitar al propio Richard Wagner a actuar con la orquesta como director invitado. En 1882 los músicos de la orquesta se rebelaron contra Bilse, a raíz de las condiciones de trabajo durante una gira a Varsovia, y decidieron establecerse como una orquesta autónoma, gestionada y administrada por los propios músicos. La nueva orquesta se fundó oficialmente el primero de mayo de 1882. Los primeros conciertos de la orquesta, bajo la dirección de Ludwig von Brenner mantenían el mismo repertorio anterior, y el nombre de “Antigua Orquesta Bilse”. En el verano de 1882 se hizo cargo de la organización de la orquesta el agente de conciertos Hermann Wolff, que cambió su nombre a “Orquesta Filarmónica de Berlín” (Berliner Philharmonisches Orchester) y encontró una sede fija en una antigua pista de patinaje de la Bernburger Straße, en el barrio de Kreuzberg. Wolff inició una serie de conciertos de abono, dirigidos al público más entendido, en la que destacados directores interpretaban el gran repertorio sinfónico. Entre estos directores invitados destacaron BrahmsTchaikovsky y Grieg, que dirigieron sus propias obras. Simultáneamente, durante varios días a la semana, los músicos de la orquesta debían actuar en “conciertos populares” para mantener la salud financiera de la entidad.

Posteriores directores fueron, sucesivamente:  Hans von Bülow (1887-1893), Richard Strauss (1893-1895) (aunque no fuera oficialmente el titular),  Arthur Nikisch (1895-1922) quien con sus actuaciones le dió fama mundial, Wilhelm Furtwängler (1922-1954) (aunque con períodos intermedios en los que hubo otros directores como Johannes Schüller, Leo Borchard y Sergiu Celibidache), Herbert von Karajan (1954-1989),  Claudio Abbado (1989-2002), Simon Rattle (2002-actualidad)

Actividades

Además de la temporada regular de conciertos, que se celebra en la Philharmonie de Berlín entre finales de agosto y mediados de junio de cada año, con alrededor de treinta programas diferentes por año, las giras de conciertos por todo el mundo, y el amplio catálago de grabaciones discográficas y videográficas, la orquesta lleva a cabo o patrocina diversas actividades de distintos tipos que contribuyen a hacerla una de las instituciones culturales más importantes de Europa.

Antonio Vivaldi (1678-1741)

Resumen de la biografía de Antonio Vivaldi

 

Antonio Vivaldi (Venecia, 1678-1741) fue el principal representante de la música instrumental del siglo XVII. Nació en Venecia y heredó de su padre la destreza en el manejo del violín. Se ordenó sacerdote, aunque pronto su vida quedó absorbida por sus actividades como profesor de violín, compositor, maestro de capilla y empresario de ópera. Murió solo y pobre en Viena.

Vivaldi practicó el concierto, tanto el concerto grosso como el solista. Le imprimió una gran expresividad, generalizó el esquema rápido-lento-rápido y aplicó a la música instrumental todos los recursos estilísticos de la música vocal. Vivaldi influyó mucho en la música instrumental, hasta tal punto que Bach transcribió algunas de sus obras. Vivaldi es, además, un precursor del poema sinfónico.

Hizo notables aportaciones a la composición y a la técnica violinística, pero también compuso obras para todos los instrumentos incluido un Concierto para Guitarra. De su vastísima producción (770 obras, entre óperas y conciertos) hay que destacar L´estro armonico, La stravaganza y II cimento dell´armonia e dell´invenzione, obra ésta que contiene Las cuatro estaciones. Estos títulos genéricos engloban amplias colecciones de conciertos.

Cuenta una crónica, que un día mientras estaba diciendo misa, se le ocurrió un tema para una fuga; sin decir palabra dejó el oficio religioso, se fue a la sacristía, anotó en papel de música su tema y, sin darle la menor importancia, volvió después a decir misa. Por esta ocurrencia fue denunciado a la Inquisición que, como castigo, le privó del derecho a seguir celebrando misa, aunque afortunadamente para la música se le permitió seguir con su actividad musical.

Johann Sebastian Bach (1685-1750)

 

Johann Sebastian Bach (Eisenach, estado de Turingia, Alemania) es uno de los mayores genios musicales de todos los tiempos. Su enorme obra abarca gran cantidad de géneros, todos ellos inspirados en la fe que profesaba. Descendiente y progenitor de una amplia familia de músicos, compuso con un estilo algo trasnochado para su época, pero con una maestría y lenguajes accesibles para la mayoría. Fue conocido en su tiempo como virtuoso organista (fue organista en Wiemar y Maestro de Capilla en Leipzig) e improvisador, aunque su figura haya trascendido a nuestros días más como compositor.

Desde niño demostró interés y talento espectaculares para la música, pasión que le hizo incluso ir a pie hasta Hamburgo para oír sus primeros conciertos.

Entre sus principales obran destacan los cuatro Preludios para Órgano, seis Sonatas para violín, seis Sonatas para violonchelo, los seis Conciertos de Brandenburgo, Magnificat, Pasión según San Juan y la Pasión según San Mateo.

Tras el período clásico en el que su obra cayó en el olvido, fue nuevamente rescatado casi un siglo más tarde por Félix Mendelssohn.

Georg Friedrich Haendel (1685-1759)

Resumen de la biografía de Georg F. Haendel
 

 

Compositor alemán (Sajonia), nacionalizado británico a los 42 años (en 1726), en cuya familia no hay tradición musical pero cuyo talento desde niño le permite estudiar con Zachow, con quien se convirtió en organista e intérprete de clave, además de dominar el violín y el oboe. Su formación tiene lugar en Alemania, si bien la influencia italiana marcó en buena medida sus composiciones. Junto con la de Bach, su obra constituye una de las más altas cimas del barroco tardío.

Fue inquieto viajero y estuvo siempre relacionado con el mundo del teatro. En 1712 se instala en Londres donde es conocido por sus óperas y oratorios. Hacia 1715 su fama es enorme pero quince años más tarde cae en el olvido, del que renace al cumplir 50 años, cambiando su género favorito de la ópera al oratorio. Más tarde la ceguera le impide seguir componiendo, aunque no interpretando el órgano.

Fue un compositor muy prolífico que, en comparación con J. S. Bach, ponía más el acento en la melodía y la armonía que en el contrapunto. Fue un maestro del contraste, especialmente en su música coral. Su estilo maduro, inclinado al oratorio, ha servido de modelo al subgénero del oratorio inglés.

Su obra más conocida es El Mesías que, increíblemente, fue compuesta en solo 25 días. Otras de sus principales creaciones son Almira (ópera), La resurrección (oratorio), Rinaldo (ópera), Música acuática (orquesta), Concerti grossi o Música para los reales fuegos artificiales.

Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791)

Resumen de la biografía de W. A. Mozart

Wolfgang A. Mozart (Salzburgo, 1756-1791), compositor austríaco que constituye el caso más representativo de precocidad, genialidad y fecundidad en la historia de la música, siendo considerado el más grande genio de la música de todos los tiempos. Con una vida de sólo 35 años, fue capaz de cultivar con excelencia todos los géneros, desde la música sacra y coral, hasta la ópera, pasando por la sinfonía y la música de cámara, representando junto a Haydn y Beethoven, la cúspide del clasicismo musical.

Recibió la primera educación musical de su padre, Leopoldo, violinista de la corte del arzobispo de Salzburgo y que ejerce una importante influencia sobre Mozart. Dotado de una gran capacidad en la ejecución del clave, comenzó a componer minuetos a los cinco años. En 1763 inició su primera gira europea; en París descubrió la ópera francesa y en Londres frecuentó a Johann Christian Bach, de quien asimiló el perfecto equilibrio entre las escuelas italiana y alemana, como se aprecia en sus dos óperas La finta semplice y Bastián y Bastiana (1768).

En 1769 realizó una extensa gira por Italia y conoció en Bolonia al Padre Martini, de quien aprendió la técnica del contrapunto y de la fuga. En 1779 entró al servicio del arzobispo de Salzburgo, componiendo sobre todo música religiosa como la Misa de la Coronación y otras importantes obras como Concierto para piano en Mi bemol, Sinfonía Concertante y la ópera Idomeneo (1781). En 1781 tuvo lugar su ruptura con el arzobispo, lo cual produjo una sensible transformación en sus composiciones, que se hacen más personales, con melodías y efectos orquestales innovadores. El conocimiento de las obras de Haydn y de Johann Sebastian Bach, el estudio de la fuga, la técnica contrapuntística y los oratorios determinan la madurez del estilo de Mozart. Se estableció definitivamente en Viena donde compuso las óperas El rapto del Serrallo (1782), Las bodas de Fígaro (1786), Don Giovanni (1787) Cosi fan tutte (1790) y La flauta mágica (1791); las sinfonías Haffner (1782), Linz (1783), Praga (1786) y Júpiter (1788); la Pequeña serenata nocturna (1787) y el Concierto para clarinete (1791). Pese a ello, su situación económica se hizo precaria y acabó su vida prácticamente en la miseria. Su última obra, Réquiem (1791) fue concluida después de su muerte por sus discípulos.

Realizó notables contribuciones a casi todos los géneros musicales y desempeñó un importante papel en el establecimiento del estilo clásico de composición, particularmente en sus conciertos para piano, en sus sinfonías y en sus óperas.

Sus obras superan los 600 títulos, registrados y catalogados en el siglo XIX por L. von Köchel que en 1862 publicó dicho catálogo. En la actualidad las obras de Mozart llevan una numeración con el nombre abreviado de Köchel y el número que éste asignó en el catálogo (por ejemplo K. 234).